
Cuando recoges una fórmula magistral, lo que llevas en la mano no es un envase de estantería: es un medicamento hecho para ti. Y su etiqueta lo refleja. Saber leerla te ayuda a usarlo bien, a conservarlo correctamente y a detectar cualquier duda a tiempo.
Si aún no tienes claro qué es una fórmula magistral, empieza por qué es una fórmula magistral y cuándo puede ser necesaria.
Qué datos debe llevar
La normativa que regula la elaboración de fórmulas magistrales (Real Decreto 175/2001) establece los datos que debe incluir la etiqueta del envase. Estos son los principales:
| Dato | Para qué sirve |
|---|---|
| Nombre del paciente | Indica que es un medicamento elaborado para una persona concreta. |
| Composición | Los principios activos y los excipientes de declaración obligatoria, con sus cantidades. |
| Forma farmacéutica, vía de administración y cantidad | Si es crema, cápsulas, solución…, cómo se usa y cuánto contiene el envase. |
| Número de registro | Permite localizar la elaboración en el libro recetario de la farmacia (trazabilidad). |
| Fecha de elaboración y plazo de validez | Hasta cuándo puede usarse. Pasada esa fecha, no debe utilizarse. |
| Condiciones de conservación | Por ejemplo, si debe guardarse en nevera o protegida de la luz. |
| Médico prescriptor | Nombre y número de colegiado de quien la prescribió. |
| Farmacia que la dispensa | Nombre, dirección y teléfono, para que puedas consultar cualquier duda. |
| Advertencia sobre niños | Mantener fuera de su alcance. |
Si el envase es muy pequeño y no caben todos los datos, la etiqueta lleva los esenciales y el resto se entrega por escrito junto con la fórmula.
La información que acompaña a la fórmula
Además de la etiqueta, al dispensarla el farmacéutico te da información oral y escrita: la pauta que indicó tu médico en la receta, las normas para administrarla correctamente y, si procede, advertencias especiales. La posología siempre es la que prescribió tu médico; la farmacia no la modifica.
Una idea importante: la fecha límite
Una fórmula magistral se elabora para un periodo de uso concreto y su plazo de validez puede ser más corto que el de un medicamento industrial, según lo que contiene y cómo se conserva. Por eso es importante respetar la fecha de la etiqueta y no guardar sobrantes "por si acaso".
Si tienes una duda
Si algo de la etiqueta no te cuadra, o no recuerdas cómo conservarla, pregunta siempre en la farmacia que te la dispensó: allí está el registro de tu elaboración. Y si quieres saber cómo empezar un encargo, tienes los pasos en cómo solicitar una fórmula magistral.
Referencias
- Real Decreto 175/2001, de 23 de febrero, por el que se aprueban las normas de correcta elaboración y control de calidad de fórmulas magistrales y preparados oficinales. Apartado sobre etiquetado e información al paciente.
- Real Decreto Legislativo 1/2015, de 24 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios.


