
Las dosis y las presentaciones de muchos medicamentos se han desarrollado pensando en el adulto. En la infancia, las necesidades cambian con la edad, el peso y la capacidad de tomar una u otra forma farmacéutica. Cuando la presentación comercial no se ajusta, el pediatra puede prescribir una fórmula magistral.
Por qué la infancia necesita soluciones propias
- La dosis de un medicamento en niños la establece el médico en función de la edad y del peso, y puede ser muy diferente a la del adulto.
- Un niño pequeño no puede tragar un comprimido o una cápsula de adulto.
- La cantidad que hay que medir debe ser práctica: ni tan pequeña que sea imposible medirla bien, ni tan grande que el niño no la tome.
- Algunos excipientes no son adecuados para determinadas edades y conviene revisarlos.
Qué puede aportar el farmacéutico
Siempre a partir de la prescripción del pediatra, el farmacéutico puede intervenir en varios aspectos:
- Forma farmacéutica: preparar el medicamento en una forma que el niño pueda tomar, cuando la prescripción y las características del principio activo lo permiten.
- Concentración: ajustar la concentración para que el volumen o la cantidad a administrar sea fácil de medir.
- Excipientes: valorar los excipientes del preparado en función de la edad del paciente.
- Información a la familia: explicar cómo administrarlo, con qué dosificador y cómo conservarlo.
Consejos prácticos para las familias
- Utiliza el dosificador que acompaña al preparado, no cucharas de cocina.
- Respeta la conservación indicada en la etiqueta; muchos preparados líquidos tienen un plazo de uso corto.
- No mezcles el medicamento con la leche o la comida si no te lo han indicado.
- Guarda siempre los medicamentos fuera del alcance de los niños.
Hablamos del marco general en qué es una fórmula magistral y cuándo puede ser necesaria. Si necesitas más información, puedes contactar con nosotros.
Referencias
- Real Decreto Legislativo 1/2015, de 24 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios.
- Real Decreto 175/2001, de 23 de febrero, por el que se aprueban las normas de correcta elaboración y control de calidad de fórmulas magistrales y preparados oficinales.


